Leí el otro día en lo del señor Spaulding una reseña de esta película, la bajé, la vi, y debo decir que me encanta coincidir en gustos cinematográficos con el susodicho.
Esta pelicula inglesa es una de esas historias de barrio, tan del palo como las que se ruedan aqui en España con la etiqueta de “cine social”, pero con mucha más clase y calidad de lo que nos tienen habituados aqui (salvo honrosas excepciones). Por lo menos para mi gusto.
La historia es la de Maggie (bordada por Marianne Faithfull, la del ‘lalala’ de The Memory Remains de Metallica), una abuela que vive la dura situación que supone que tu nieto se esté muriendo, y no haya dinero en la familia para el tratamiento experimantal que se está desarrollando en Australia y que podria curarlo.
Así que, en la desesperación, Maggie acabará trabajando en el Sexy World del Soho Londinense, masturbando a hombres, cobrando 3600€ mensuales (netos!!!!!!!!), en una cabina que tiene un agujero por donde ellos meten el miembro para que Maggie haga su trabajo, para el que resulta tener un don especial (!!). Va consiguiendo el dinero, pero ya se sabe, estas cosas no estan bien vistas, y el conflicto con la “sociedad bienpensante” aparece.
En fin, muy visible, con momentos increibles de la Faithfull, y hasta entrañable.
Nota: notable.